Del Camino Espiritual

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Y de cómo encontrar la Paz Interior

Por: Ana Cecilia Blum

“La paz interior está siempre disponible”. Quédate en quietud física y mental, un rato, todos los días, ese es el secreto para alcanzar la serenidad del ser. Las circunstancias que nos rodean no tienen porque controlarnos, saturarnos o definirnos, especialmente cuando con frecuencia y consciencia decidimos tomar  pequeños pasos hacia nuestra abundancia espiritual. Es cierto, que no es fácil buscar la paz cuando estamos pasando por tiempos difíciles, sin embargo, hay un gran número de cosas que podemos hacer para crear el reposo de la mente, y provocar que esta calma perdure como una respuesta iluminada ante los impredecibles acontecimientos de nuestras vidas.

12 Pasos hacia la Paz Interior

1. Edificar el hábito de respirar muy profundamente cada día, por 5 o 10 minutos, concentrándonos en ese purísimo cuerpo del aire que entra y sale de nuestro propio cuerpo, oxígeno sabio que nos limpia y recupera. Así mismo, cumplir una rutina de ejercicios, por mínima que sea, ya que esta será brío para la carne y los huesos.

2- Dar un paseo meditativo y recibir la voz de la naturaleza. Salir a caminar por la playa o el campo; hacia un parque, un lago, un río; eso nos llenará de vigor y sosiego.

3- Concluir etapas, episodios, capítulos, incidentes: si hay algo que decir, decirlo y si no callar para siempre y olvidar. Si hay algo que hacer, hacerlo y si no se puede, entonces dejarlo atrás y empezar otra historia.

4- Ordenar las cosas, el escritorio, la casa, la vida; creando y manteniendo un espacio físico y mental más limpio y más sereno.

5- Participar en un poco de terapia de arte, música, poesía, danza. Pintar, escribir, dibujar, bailar. La creatividad limpia el espíritu.

6- Cultivar la compasión y la empatía hacia los seres humanos, los animalitos, la naturaleza y el planeta. No los destruyas, no los ofendas, no les hagas daño. Apiádate, ayuda, protege, alimenta, cuida y todo ello te dará paz de corazón.

7- Educarse, aprender, leer. El conocimiento intelectual nos ayuda a entender mejor el mundo y el espiritual a nosotros mismos.

8- Disfrutar activamente de las cosas buenas del presente en lugar de forjar artificios mentales para un futuro que aún no llega o por un pasado que ya se fue y no se puede modificar.

9- Concentrarse en el aprecio y el valor de las virtudes de las personas y animalitos con los cuales compartimos nuestra vida, en lugar de desear que cambien, asumiendo erróneamente tener derecho a exigir tanto de los otros.

10- Agradecer diariamente y tratar con empeño e intensidad de encontrar motivos -pequeñitos y grandes- para ser feliz durante y a lo largo del día, porque hay muchos, si aprendemos a ver, hay muchos motivos para ser felices.

11- Vivir sencillamente, andar con modestia, cultivar lo simple, ser dueño de pocas cosas. Menos en lo material es más en lo espiritual. Sin tantos trastos -adentro y afuera- se puede pensar mejor.

12- Orar. No importa a qué religión pertenezcas. No importa si no perteneces a ninguna. Orar a Dios, al Universo, a la Tierra, a los Astros; pero hacerlo. La oración posee el poder inmenso de crear y sostener el sosiego.

Así pues, el camino espiritual se lo anda al desarrollar, ejercitar, cumplir y devolverse una y otra vez a los buenos rituales de vida, que podrán llevarnos hacia un duradero vivir en paz. Estos son solo 12 consejos, tú puedes hacer tu propia lista, te exhorto. Lograr la armonía es posible aunque sea escurridiza, acude siempre cuando es llamada con verdadera intención. ¡Confía!

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